viernes, 9 de diciembre de 2011

Master·evangeli.net

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Día litúrgico: Viernes II de Adviento

Texto del Evangelio (Mt 11,13-19):

Comentario: REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) (Città del Vaticano, Vaticano)

La "esperanza de Dios en el hombre" fundamenta "la esperanza del hombre en Dios"

Hoy del corazón infinitamente paciente de Jesús se escapa… un lamento: ¿cómo puede suceder que la criatura "hecha para Dios", íntimamente orientada a Él, pueda ignorarle? Dios conoce el corazón del hombre. Sabe que quien lo rechaza no ha conocido su verdadero rostro; por eso no cesa de llamar a nuestra puerta. Él concede un nuevo tiempo a la humanidad precisamente para que todos puedan llegar a conocerlo. Éste es también el sentido de un nuevo año litúrgico.

A la humanidad, que ya no tiene tiempo para Él, Dios le ofrece otro tiempo para volver a encontrar el sentido de la esperanza. Dios nos ama y, precisamente por eso, espera que volvamos a Él, que abramos nuestro corazón a su amor. Esta espera de Dios precede siempre a nuestra esperanza, exactamente como su amor nos abraza siempre primero. En este sentido, la esperanza cristiana se llama "teologal": Dios es su fuente, su apoyo y su término".

—Mi esperanza está precedida por la esperanza que Tú, Señor, tienes en mí.